La logística del DAKAR

Vehículos esperando la carga en el barco en Puerto de Barcelona

«La logística del DAKAR». Es un post elaborado por JAVIER SAN MARTÍN MARÍA, profesor de Logísticas Sectoriales del Grado en Transporte y Logística para publicar en el Blog del Grado en Transporte y Logística UCJC

Dentro de la asignatura Logísticas Sectoriales del grado de Logística de la UCJC seguimos con el ciclo de charlas con directivos globales de la cadena de suministro para entender los retos de su día a día en sus complejos trabajos.

Dentro de esta actividad hemos tenido la oportunidad de tener una sesión con uno de los miembros de la Dirección Logística del DAKAR y miembro del PCO, el control diario de carrera. Hablamos de Giancarlo Deza, peruano afincado en Barcelona y que se incorpora al equipo del Dakar en su época de Sudamérica hace 16 años.

Giancarlo nos hizo un recorrido por toda la logística del Dakar cuya preparación dura 11 meses cada año desde mediados de marzo hasta mediados de febrero del siguiente año. Y, esto para una carrera que este año ha empezado el 3 de enero y finalizará el 17. 14 días, 13 etapas y un día de descanso.

Pero para que esto sea posible la planificación empieza 10 meses antes y la ejecución 45 días antes.

Detengámonos en la ejecución y así no necesitaremos mucho más para entender porque la planificación requiere de tanto tiempo.

La operación del rally empieza en la localidad barcelonesa de Santa Susana que es donde se centraliza la recepción de todos los materiales que serán transportados por mar a Arabia, entre otros:

  • 24 contenedores de instalaciones.
  • Hospital móvil y material sanitario, todo francés.
  • Ropa y uniformes para las 460 personas de la organización del Dakar.
  • Comida, la casi totalidad de la que se utilizará. Desde este año es mayoritariamente comida de estilo militar para facilitar su conservación, transporte y reducir el impacto sobre el terreno.
  • Merchandising.
  • Repuestos y consumibles diversos.
  • 1.347 vehículos, entre los que concursan en el rally y todos los de la organización que incluyen semirremolques tipo Dolly, porta-vehículos, autobuses, ambulancias, vehículos de seguridad, asistencia y alguno de los helicópteros que siguen la carrera.

Lógicamente hablamos de muchísimo material que requiere una organización importante en la zona de recepción. Se genera un parque de espera en Santa Susana, con dos grandes carpas en las que se sitúan la asistencia de llegada y la verificación de la FIA.

Inspección de camiones en la base de Santa Susana (Barcelona)

Todos los vehículos que correrán el rally tienen revisiones técnicas para verificar que cumplen los reglamentos. Hay 6 colas de revisión y el proceso dura 72 horas. Una vez revisados los vehículos son bloqueados y precintados para asegurarse que no sufren ninguna modificación posterior a la revisión.

Tras la revisión mecánica llega la revisión administrativa previa al montaje en el barco. Todo lo que se envía viaja con un sistema especial de tránsito por el que no llega a ser exportado y por tanto no tiene que pagar derechos. Pero, si se requiere un estricto control que garantice que lo que sale vuelva, a excepción de lo que sea consumible.

El envío requiere dos barcos Ro-Ro completos que tras ser cargados hacen el tránsito a Arabia, unos 25 días. Y, a su llegada se descargan en la ciudad de Yambú, en el Mar Rojo donde empezará y terminará la carrera.

En Arabia el equipo de avance lleva semanas preparando el campo inicial y los seis campamentos intermedios que son necesarios para la carrera. Cada año se utilizan más estructuras fijas. Y, éstas se aprovechan en la medida de lo posible de un año para otro. Se utilizan para su aprovisionamiento y montaje recursos locales.

Cada uno de estos campamentos tiene una superficie mínima de 160.000 metros cuadrados. Que entre sus áreas principales necesita un helipuerto para 18 helicópteros, cuatro de ellos medicalizados, una zona de carburante, una zona de talleres, para mantenimiento y cambio de neumáticos, una zona de aseos para las hasta 6.860 personas que serán atendidos en estos campamentos.

Son 17 contenedores de duchas y aseos que requieren un importante acopio de agua. Un hangar restaurante de la organización que trabaja las 24 horas del día. Hay equipos que tienen sus propios cocineros, pero la mayoría utiliza los de la organización. No menos importante la zona residencial donde se sitúan las caravanas de pilotos y organización. Un gran centro médico para la atención de cualquier necesidad que surja en la carrera, enfermedades comunes, accidentes, etc. Esto reforzado con un avión medicalizado enlazado con los helicópteros medicalizados siempre listos a gestionar cualquier emergencia en la carrera. Y por supuesto toda la infraestructura de comunicaciones y electricidad que un evento como este requiere.

Lógicamente esto es una labor gigantesca de la que se ocupa un equipo de más de 400 personas. Que deben tener perfectamente terminado el siguiente campamento antes de que se pueda desocupar el anterior y que por tanto necesitan tener multiplicado todo lo esencial.

Una complicación adicional es que los campamentos salvo el primero y el de Riad, jornada de descanso, están en zonas desérticas y separados por distancias medias de 400 kilómetros. El rally recorrerá este año 8.000 kilómetros en sus 13 etapas.

La logística del Dakar sólo tiene un objetivo. Que todo esté listo cuando es necesario para que la carrera no tenga ningún problema motivado por ella. Y, eso requiere personas con una elevada capacidad de resolver los problemas tan pronto se presentan.

El análisis de riesgos se está permanentemente actualizando para contemplar de cara al futuro cualquier incidencia nueva que aparece.

Los equipos de mejora continua están permanentemente buscando oportunidades de hacer las cosas mejor o más seguras y ensayarlas lo suficiente para que cuando ocurre algo grave los planes de contingencia estén previamente ensayados. La prioridad absoluta es tener planes para cualquier evento que pudiera impedir que todo esté donde tiene que estar cuando tiene que estar.

La coordinación de todo este dispositivo requiere un organismo de supervisión y control con un conocimiento total de lo que pasa. Este organismo es el PCO, el Puesto de Coordinación Operativa, el centro neurálgico del rally que trabaja 24 horas para garantizar la seguridad, logística y gestión de la carrera.

Coordinando desde el terreno a los equipos en los vivacs y en París, usando sistemas GPS para seguir a los vehículos y responder a emergencias como averías o accidentes, asegurando que todos los participantes regresen cada día. Cada etapa concluye cuando el PCO emite su informe de cierre de día en el que se da por concluida la actividad de la jornada y todo el foco se traslada a la siguiente.

El PCO tiene tres sedes que trabajan interconectadas las 24 horas del día, una está en París, otra está en el campamento base de Arabia y el tercero en el campamento al que llega la carrera cada día.

El PCO controla la actividad de los equipos de operaciones en Arabia, hay equipos que trabajan por anticipado, los equipos que trabajan en el día 0 y en el día más 1. Por último está el equipo barredora que se preocupa de dejar todo recogido para que cuando terminen no se note en absoluto que el Dakar ha pasado por allí.

Todo este proceso se va repitiendo jornada a jornada hasta llegar a la última. Y cuando finaliza la carrera comienza el repliegue, la acumulación en el campamento base de todo lo que debe de volver, la carga de vuelta de los barcos y su llegada de nuevo a Barcelona. Sobre el 15 de febrero todo retornado a sus bases. Vacaciones, y cuatro semanas después empieza la organización de la siguiente edición. La planificación deportiva, la búsqueda del nuevo recorrido y la ubicación de los campamentos intermedios ocupa los primeros meses. Y, cuando eso ya está claro, unos meses después empieza la planificación operativa propiamente dicha.

Una labor ingente, un equipo base francés, el 90% de las personas claves y el otro 10% una amalgama, algún español, varios argentinos, un peruano, Giancarlo, algún italiano y algunos árabes. Personas que en general llevan ya muchos años vinculados a la organización. Lo que hace más fácil la coordinación de las áreas clave.

Han sido sólo 90 minutos entre explicaciones y preguntas. Pero, gracias al conocimiento profundo de Giancarlo nos hemos podido hacer una idea de la enorme complejidad que encierra la logística de uno de los eventos deportivos más complejos del mundo.

Mil gracias por tu tiempo Giancarlo y mucho éxito en el Dakar de este año que empieza ya.

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