LAST MILE 4.0

Según los estudios realizados por el Departamento de Transporte del gobierno estadounidense, así como por prestigiosas consultoras, el impacto del aumento masivo de tráfico de mercancías en las grandes ciudades está incidiendo en las necesidades de infraestructuras de movilidad. El aumento del comercio mundial, el comercio electrónico y el comercio minorista, exigen un modelo estratégico para el transporte y la distribución que repercute tanto en el diseño del trazado de carreteras como en las infraestructuras de transporte.

Los avances en los sistemas logísticos se están viendo impulsados por la necesidad de mejorar la eficiencia de las entregas, los nuevos enfoques de mercado, y la aplicación de las tecnologías a la logística omnicanal. En la actualidad, las nuevas tecnologías permiten el intercambio de datos a lo largo de la cadena de suministro entre las diferentes empresas involucradas y a través de los propios clientes. Este flujo continuo de información en tiempo real está impulsando la logística colaborativa.

En este escenario, los nuevos modelos de negocio se están adaptando a las tecnologías emergentes, a la logística de colaboración y a las nuevas tendencias logísticas de crowdsourcing con el fin reducir los costes de envío, ofrecer opciones de entrega más rápidas y flexibles, y mejorar la satisfacción de clientes y comerciantes.

Los principales retos a los que se enfrentan los actores de la cadena de suministro están íntimamente ligados con cinco aspectos clave relacionados con la entrega de bienes y servicios en la distribución de última milla: (a) la complejidad de los sistemas B2B que exigen cada vez mayor flexibilidad y la de los sistemas B2C que exigen mayor rapidez, (b) las nuevas tecnologías diseñadas para permitir una economía compartida que, sin duda, requieren de una potenciación de la logística compartida, (c) la necesidad de servicios de transporte y entrega en solo unas horas, el mismo día y en entornos urbanos complejos, (d) la tendencia a realizar entregas en tiempo real haciendo uso de tecnologías incipientes como la impresión 3D, el uso de UAVs, o el empleo de AVGs que van por delante de la propia regulación urbana, y (e) el aumento de la demanda de entregas por internet en tiempo real de productos basados en datos electrónicos como libros, música, software y video.

La distribución capilar en la última milla ha dado lugar a nuevos modelos de negocio que hacen uso continuo de innovaciones tecnológicas que, a su vez, están generando oportunidades nuevas para el sector del transporte y la logística. Todo esto ha dado lugar a que algunas empresas se especialicen en diferentes modelos: (a) el modelo en el que el proveedor recibe las órdenes de entrega directamente de sus clientes y empleando su propia red para realizar la distribución de última milla, disponiendo de su propia flota de transporte, (b) modelos en los que el vendedor subcontrata la distribución física en la última milla, haciendo uso de las aplicaciones de crowdsourcing, (c) modelos incipientes en los que los proveedores logísticos tratan de mejorar los servicios de entrega haciendo uso UAVs, AGVs, y otros sistemas robotizados, y (d) modelos de entrega colaborativa, subcontratando proveedores mediante el concierto con empresas que facilitan la solicitud de pedidos de diferentes vendedores mediante un sitio web o mediante una app.

Este último modelo (análogo al conocido como mama-shoppers), se basa en la recepción y consolidación de pedidos a través de un intermediario que, físicamente realiza la compra de los artículos en diferentes tiendas locales y, posteriormente, realiza las entregas a la hora programada durante el mismo día. Algunas de estas empresas intermediarias, incluso se especializan en categorías concretas o, bien deciden diversificarse hacia cualquier tipo de producto, en función de que las entregas se realicen a domicilio o bien existan puntos de entrega basados en lockers o en establecimientos locales cercanos al cliente.

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