Gracias a la experiencia Cultura Legal III al alcance de todos, hemos tenido la oportunidad de visitar el Centro Penitenciario Victoria Kent, en Madrid. Se trata de un centro de régimen abierto, destinado a internos en tercer grado, cuyo objetivo principal es facilitar la reinserción social mediante un sistema más flexible que el de otros centros penitenciarios.
La visita comenzó con una breve explicación por parte del personal, tras la cual realizamos un recorrido que reproduce el proceso de ingreso de un interno. En primer lugar, se lleva a cabo un control inicial, con toma de huellas dactilares y cacheo preventivo, orientado a garantizar la seguridad del centro. Posteriormente, se asigna una habitación, que en este caso es compartida con otros internos.
Durante el recorrido pudimos conocer distintas zonas comunes, como el comedor —de dimensiones reducidas y con mobiliario fijo— y la sala de día, destinada al descanso. También visitamos la biblioteca, cuyo uso ha disminuido debido al acceso de los internos a dispositivos móviles, y el archivo, actualmente en proceso de digitalización.
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue el estado de las celdas. Aunque no dejan de ser espacios austeros, resultan más dignos de lo que cabría esperar, y las medidas de seguridad, aunque presentes, no son tan visibles, lo que se corresponde con el régimen de semilibertad propio del tercer grado.
No obstante, el momento más impactante de la visita se produjo antes de entrar al centro. Mientras esperábamos, pudimos ver la llegada de varios internos, algunos de ellos muy jóvenes, con mochila. Esta imagen me llevó a pensar en cómo el entorno y las decisiones personales pueden condicionar profundamente el rumbo de una vida.
Por todo ello, agradezco a la universidad y a las profesoras Josefina García y Sara Cabañas la oportunidad de realizar este tipo de visitas, ya que permiten conocer de cerca una realidad que normalmente solo vemos desde fuera o a través de los apuntes, y comprender mejor el funcionamiento del sistema penitenciario.
Alberto Borao Arrojo, estudiante de tercer curso de Derecho
