Hoy he tenido la suerte de conocer un poco más de cerca al Grupo ILUNION, y me he llevado una sorpresa de esas que te obligan a replantearte muchas cosas. A veces, en el día a día de la abogacía, se entiende como una estructura inamovible, pero ver cómo una empresa está revolucionando el sistema utilizando la tecnología como su principal aliado para la inclusión, es inspirador.
Me ha hecho reflexionar mucho sobre la percepción que tenemos de la Inteligencia Artificial. A menudo parece que solo hablamos de sus riesgos o de la repercusión negativa en nuestro entorno laboral. Sin embargo, la charla de hoy me ha mostrado la cara más útil y funcional de esta herramienta. Cuando la IA se utiliza de forma razonable, con un propósito claro, deja de ser una amenaza para convertirse en el motor que contribuye a que nuestro trabajo diario sea más ágil.
Lo que más me ha impactado ha sido ver su forma de emplear inteligencias artificiales propias y el uso de prompts internos diseñados específicamente para agilizar sus asuntos. Verlo en marcha me ha abierto los ojos y me ha motivado a entender cuál es la realidad del futuro de la abogacía. Ya no se trata de una teoría lejana, puesto que la profesión está cambiando y ese cambio nos exige una transformación en la forma de plantearnos nuestro camino profesional.
Salgo de esta sesión con la convicción de que no podemos esperar a que el futuro llegue, sino que debemos empezar ya a modificar nuestra visión y a abrazar estas herramientas para evolucionar. Gracias a ILUNION por demostrarnos que el éxito tecnológico y el compromiso social pueden ir de la mano.
Yuleidy P. Mieses Peña
Estudiante del Máster de acceso a la profesión de Abogado
