Principios Solidarios de la Educación

Querido José Luis Delso, Adjunto a la Presidencia del Sistema SEK/UCJC.
Querida Luisa Tristán, Directora general de la Institución Educativa SEK
Querida Mari Cruz Lagar, Directora del Colegio, directores, coordinadores, profesores y profesoras, padres, familiares y alumnos.
Recuerdo desde la distancia, hace casi cincuenta años, el día en el que estaba, como vosotros hoy, sentado en un banco, esperando con emoción la entrega de mi diploma de fin del Bachillerato. Eran tiempos más sórdidos, en los que primaba  la incertidumbre de un provenir que casi ni se dejaba soñar. Gracias mil por invitarme a ser padrino de vuestra promoción, (QUE RESPONSABILIDAD!!!),  que acepto de mil amores porque además de sentirme persona comprometida con las causas humanas y diplomático de profesión, siempre me he sentido educador, aunque fuera a tiempo parcial.
Terminar el colegio en el 2012 tampoco es nada fácil para vosotros y para vuestras familias. De manera casi incomprensible también, se nos han ido desdibujando las certezas de los últimos treinta años y el malestar y la indignación de jóvenes y adultos se extiende por doquier. Mientras en las sociedades árabes se habla de una primavera, a la que le cuesta florecer democráticamente, en los hasta ahora llamados países del Norte, incluido el nuestro, cunde el desasosiego y la llamada crisis toma formas y matices inesperados que  tornan muchas de nuestras expectativas en miedos. Mientras tanto echamos en falta liderazgos y propuestas innovadoras que alimenten nuestras esperanzas vitales. 
Pero esta tarde yo quiero hablaros precisamente de la esperanza, hablaros en positivo de valores y actitudes que podrían cambiar este ambiente y reclamaros con énfasis que la respuesta para cambiar las cosas está en cada uno de vosotros y vosotras que debéis preguntaros inquisitivamente, a cada instante,  “cómo debo yo preparar mi futuro e influir y contribuir al futuro de mi comunidad y del planeta”?.
De entrada, y casi a contracorriente, tenemos algunas buenas noticias. Permitidme que os diga que tenemos líderes, referencias y ejemplos universales en los que inspirarnos, yo voy a citar a cuatro que han marcado mi vida internacional, aunque hay algunos otros: me refiero a los escritores argentino y mexicano Ernesto Sábato y Carlos Fuentes, a quienes conocí personalmente, y al ex Presidente de Sudáfrica Nelson Mandela y al humanista Vicente Ferrer a quienes hubiera querido conocer. Permitidme deciros, además, que somos muchos también los que tenemos creencias y estamos dispuestos a trabajar por un mundo mejor superando las inequidades y poniendo nuestro granito de arena para la solución de los problemas que tiene enfrente la humanidad. Estoy seguro de que somos muchos, profesores, padres y madres, amigos y pensadores de vuestros entornos que están dispuestos a luchar por un mundo mejor.
Por ello dejadme empezar por hablar de la educación, ese tesoro universal, que tiene como objetivo conseguir “que la humanidad pueda encauzar razonablemente su propio desarrollo y permitir que cada persona se responsabilice de su destino a fin de contribuir al progreso de la sociedad en la que vive, fundando el desarrollo en la participación responsable de las personas y las comunidades”. Esta sencilla definición, del famoso Informe Delors de finales de los 90 sobre la educación del futuro, veía la educación como un “pasaporte para la vida”, la suma, como decía Lafontaine, de lo que la humanidad ha aprendido a lo largo de la historia sobre sí misma. Es lo que permitirá a las personas, añadía,  comprenderse mejor a sí mismas, entender a los demás y participar así en la obra colectiva y la vida en sociedad.
El Informe dictaba algunas básicas recomendaciones de futuro hoy todavía válidas que yo suscribo plenamente y quiero compartir con vosotros:
·         Es necesario estar preparados y dispuestos a aprender siempre. El esfuerzo formativo no termina nunca.
·         Hay que aprender a conocer y no solo el conocimiento codificado sino los instrumentos del saber, es decir hay que aprender a aprender, ejercitando la atención permanente, la memoria y el pensamiento.
·         Hay que aprender a hacer, que significa no solo adquirir una calificación profesional sino las competencias que nos capaciten como personas para hacer frente a un número importante y cambiante de situaciones y a trabajar en equipo.
·         Hay que aprender a vivir juntos, desarrollando la comprensión del otro, percibiendo la interdependencia de los fenómenos, respetando el pluralismo, la multiculturalidad y fomentando el diálogo para la resolución de los conflictos y alcanzar la paz duradera.
·         Por fin, hay que aprender a ser para que florezca la propia personalidad, con autonomía, capacidad de juicio y responsabilidad personal para lo que necesitamos aptitudes para razonar, comunicar y negociar responsablemente.
VAYA EMBOLADO, DIREIS ALGUNOS, LO QUE NOS QUEDA POR DELANTE…..
Y si, así es. Mi invitación hoy es a que empecéis a escribir, de la mano de lo mucho que habéis aprendido en el Colegio, vuestro propio cuaderno de bitácora, vuestro diario y pasaporte personal, donde anotéis, desde los inicios de vuestros estudios universitarios, los valores filosóficos u culturales que queréis proteger y defender en vuestro código genético y aquellos que os gustaría alcanzar como expectativas ideales.
Os recomiendo así leer por ejemplo al formidable escritor, intelectual y politólogo mexicano, Carlos Fuentes, fallecido hace unos días, quien en su libro “En esto creo”,  nos cuenta con emoción que “ La universidad, vuestro próximo paso, está llamada, por su nombre mismo a mediar entre culturas, desafiando perjuicios, entendiendo nuestros límites, aumentando nuestra capacidad para dar y recibir y nuestra inteligencia para entender lo que nos es ajeno; En la universidad, dice CF, podemos abrazar la cultura del OTRO a fin de que los OTROS puedan abrazar nuestra propia cultura”. También quiero recomendaros al escritor e intelectual argentino Ernesto Sábato quien, en su libro “la resistencia”, nos habla del valor de la tenacidad, el sacrificio y nos recuerda que “el ser humano sabe hacer de los obstáculos nuevos caminos, porque a la vida le basta el espacio de una grieta para renacer”. De las lecturas de ambos y de mi propia cosecha  entresaco hoy algunas sugerencias para vuestras vidas que espero os sean de utilidad en el periodo universitario y de crecimiento personal que tenéis por delante:
1)      Sed tolerantes que es casi lo mismo que ser modestos y respetuosos ya que siempre hay espacio de convivencia para las ideas de los otros. La tolerancia os ayudará a vivir en un mundo de mutaciones cada vez más rápidas, en entornos multiculturales y plurilingües casi incompresibles.
2)      Prepararos para el riesgo y los entornos complejos con ánimo desprendido y bohemio. Probablemente muchos de vosotros acabareis en tierras lejanas, allí donde el trabajo surja y tendréis que vivir en entornos de violencia o discriminación y con valores sociales en donde incluso podría primar la falta de libertades.
3)      Mantened siempre una actitud dialogante y proclive al acuerdo y la concertación. Cuestionad lo obvio y tradicional, no para descartarlo, sino para incluir una nueva aproximación, una nueva mirada innovativa.
4)      Poned atención y potenciad siempre  las actitudes y no solo las aptitudes y conocimientos; descubrid y trabajad la inteligencia emocional, es decir aquella capacidad de reconocer nuestros puntos débiles y los fuertes, y entender las emociones ajenas con las que debiéramos interactuar de forma constructiva. El entrenamiento en habilidades sociales nos empuja a la búsqueda de la empatía de manera que podamos ofrecer y aceptar un voto de confianza de los demás.
5)      Por fin sed solidarios que supone, como dice Luis de Sebastián, el reconocimiento práctico de la obligación natural que tienen los individuos y los grupos humanos de contribuir al bienestar de los que tienen que ver con ellos, especialmente de los que tienen mayor necesidad. La solidaridad es más que un discurso, es una decisión racional que empuja a la acción. Y somos solidarios cuando cuidamos el planeta, el agua, la biodiversidad, para no poner en peligro a las próximas generaciones que pueden verse alcanzadas por grandes sequías, subidas del nivel de los mares o cambios de temperatura del planeta que lo pueden convertir en una tierra invivible. Y somos solidarios cuando nos interesamos por la suerte de los 1000 millones de personas que viven con menos de un euro diario y a los que podríamos llevar la salud o la educación básica con menos de los veinte mil millones de euros que los europeos y norteamericanos gastamos cada año en cosméticos o helados.
Me gustaría que hoy  a la salida del colegio, fuerais pensando y meditando en cómo vais  a conduciros en los próximos decenios, que vayáis construyendo ese pasaporte de la vida con valores, principios y compromisos. Quiero imaginarme qué pasaba por la mente del joven Mandela quien tras 27 años de cárcel (que se dice pronto) contribuye, sin ira ni rencor, a construir la democracia y la reconciliación y terminar con el apartheid en Sudáfrica y para quien, como solía decir, “vencer la pobreza no es un acto de caridad, es un acto de justicia”. También con admiración quiero imaginar como Vicente Ferrer dejó los hábitos de jesuita  a los 40 años y dedicó cincuenta años de su vida en la India, en la región de Anantapur, a ayudar a los más pobres y marginados, la casta de los intocables, que apenas levantaban la vista para mirar a sus vecinos de castas superiores como señal de sumisión. Vicente Ferrer nos recuerda “que con cada ser que sufre nace una nueva responsabilidad para curar y remediar. Pueden ser los gritos de niños o las catástrofes naturales, pero todo sufrimiento nos llama a la compasión, a la acción por los demás y a los actos heroicos”.
Por eso, aunque nadie duda de la dignidad y el prestigio social de ser un buen médico, un empresario exitoso o un arquitecto de renombre, no dejéis de pensar que en el emprendeurismo social puede haber también carreras profesionales de éxito y vidas muy dignas. Fundar o trabajar en un hogar de niños a mayores, montar una ONG, ser un ambientalista comprometido o un maestro en la zona más dura del norte de Nicaragua, puede colmar vuestras vidas, acercaros a la naturaleza y a la gente más desfavorecida y tener un retorno sicológico y un sosiego espiritual que pueden ser, en un mundo tan alterado y competitivo, alternativas de vida nada desdeñables.
Esta visión solidaria la tuvo nuestra Presidenta, Nieves Segovia, al crear, a partir de la formidable experiencia del SEKMUN que ejecutáis de maravilla de la mano de UNICEF España, el Instituto para la Cooperación y el Desarrollo Humano (ICDH) que dirijo y que pretende generar en todo el sistema SEK y UCJC una línea de sensibilización y compromiso ante los graves temas de discriminación, pobreza y destrucción ambiental que invaden el planeta y que nos está permitiendo lanzar una serie de programas de formación, voluntariado e investigación que permeen nuestros programas de estudio y más específicamente ayuden a formar cada año a docenas de jóvenes profesionales que vayan en prácticas a los países en desarrollo o que puedan ejercer como profesionales en agencias del SNU, en ONGD o en programas de cooperación internacional de los gobiernos. Por eso, me ha complacido visitar los colegios SEK y entender que esta onda de sensibilización ya existe: vuestras campañas y programas, como el que habéis dedicado profesores y alumnos a Haití, son algo que queremos potenciar y animar de tal manera que nadie, ningún alumno, salga del Sistema SEK/UCJC sin sentir esa llamada, ese compromiso tendente a evitar si puede el sufrimiento de los otros  o al menos a sentir la llamada de la compasión y la solidaridad hacia los seres humanos discriminados.
Gracias por este regalo de hacerme padrino de promoción en el día de mi cumpleaños, justo el día que cumplo 65 años, treinta más (¿) que los que cumple hoy también Nieves Segovia, a la que quiero regalar simbólicamente como agradecimiento, a través de José Luis,  un libro de Vicente Ferrer, y con quien comparto su pasión, ilusiones y su determinación de abordar el futuro con esperanza y la idea de emprender e innovar constantemente la educación para acercarla al mejor conocimiento que sea útil y ejemplar para nuestras sociedades , MUCHAS GRACIAS y MUCHA SUERTE¡¡¡¡
COLEGIO SEK CIUDALCAMPO
23 de mayo, 2012  
 
 

Deja un comentario