Juan Del Coso Garrigós. jdelcoso@ucjc.edu
El uso de avances tecnológicos en el mundo del deporte siempre genera grandes polémicas (por ejemplo, los trajes de baño en natación, o el conducto F en fórmula 1). La utilización de nuevas tecnologías puede ser vista como un avance en el rendimiento deportivo pero también puede ser considerada una manera desvirtuar la igualdad entre competidores y por tanto, el espíritu del deporte. La contrarreloj con la que terminaba la pasada edición del Critérium International de ciclismo ha ido algo más allá, porque en este caso no se trata de tecnología de última generación, sino de ingenio con herramientas comunes.
En la etapa final del Critérium, una contrarreloj de 7.8 km, Frank Schleck (equipo Leopard) se jugaba la victoria en la clasificación general, que lideraba con escaso margen tras las dos primeras etapas. Frank sabía que al ser un especialista de montaña, una contrarreloj plana podía hacerle perder el maillot jaune y con ello sus aspiraciones de terminar como líder de la clasificación. Y decidió jugársela a base de ingenio según unos, o de manera ilegal según otros. Con el objetivo de aumentar su aerodinámica durante la prueba, se colocó una camelback (envase de plástico que contiene bebida para rehidratarse sin tener que recurrir a la botella, que se suele llevar en la espalda) en este caso en el pecho, entre su piel y el ajustado maillot. La camelback llena de agua produjo una protuberancia en el pecho, de tal manera que se asemejara al de la quilla de un barco. Esta forma abultada en el pecho hace que el aire se deslice más fácilmente por los laterales de su tronco, disminuyendo así la resistencia al viento y ganando velocidad. Con este simple artilugio, Frank realizó la mejor contrarreloj de su vida (terminó a tan sólo 14 segundos del ganador de la prueba) y consiguió mantener la primera posición en la clasificación general.

Imagen obtenida de www.elpais.com
Según el reglamento de la Unión Ciclista Internacional (UCI), el uso de prendas deportivas no esenciales que aumenten el rendimiento deportivo a través de la reducción de la resistencia al aire o modifiquen la forma del cuerpo (compresión, estiramiento o apoyo) está prohibido. Pero en este caso, la justificación existe, ya que el elemento que produjo el cambio en la aerodinámica fue una bolsa/envase que facilita la rehidratación durante la competición, y por tanto, puede considerarse como una herramienta esencial en una contrarreloj. Por otro lado, también podría darse el caso de que utilizar la camelback en la espalda fuera legal, pero su colocación en el pecho estuviera prohibida. Como dice Carlos Arribas en su artículo de El País, ¿qué diferencia hay entre llevar una camelback en el pecho o colocarse el bidón de agua detrás del sillín?
Está claro que la decisión de sancionar, o no, a Frank Schleck no es una tarea sencilla. El debate está abierto. ¿Tú que opinas?

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