Nuevo Premio Principe de Asturias de la Concordia

A muchos les habrá sorprendido que el Premio Principe de Asturias a la Concordia haya recaido este año en la Federación Española de Bancos de Alimentos. Yo creo que fue una sabia decisión del jurado. Si hay algo que divide hoy día a los españoles es el acceso al trabajo, unos trabajan y otros varios millones – incluidos muchos jóvenes- no, y por lo tanto unos pueden comer razonablemente y otros no pueden acceder a una dieta básica de sostenimiento, incluso entre estratos medios que jamás habían pensado que llegarían a ese extremo.

El premio, aunque tenga mas glamour premiar a un destacado organismo internacional, a una ciudad, a una universidad o a una persona destacada del campo de la solidaridad, este año recayó, aquí y ahora, en  una entidad poco conocida por los que no la necesitan. En dicha Federación trabajan 2.000 voluntarios, beneficia a casi millón y medio de personas y agrupa a 52 entidades benéficas que reparten los alimentos en comedores sociales. Las donaciones al banco de alimentos proceden en un 60% de los comercios y el resto se obtiene, a través del Ministerio de Agricultura, de los productos que se compran con los fondos europeos destinados a este fín.

El Premio Principe de Asturias atina este año al situarse cerca de la gente voluntaria que de manera casi invisible dedica su tiempo libre a ayudar a los demás, atina al llamar la atención sobre cifras casi inexplicables de personas que no alcanzan a comer dignamente como consecuencia de la crisis y de la pérdida de oportunidades laborales y atina, por fín,  a comprender la brecha que se está creando en la sociedad española que tendrá muy difícil arreglo en el futuro ya que los que acuden a esos comedores sociales no son solamente personas tradicionalmente de bajos recursos, sino a menudo trabajadores formados, personas con ganas de trabajar que tuvieron profesiones  dignas y que hoy día, con los recortes sociales y los achicamientos de las empresas y las administraciones, se ven expulsados del mercado laboral.

El premio es pertinente y eficaz ya que realza la labor de una institución que soluciona, aunque sea muy parcialmente, el sostenimientos de miles de familias. Por eso aunque este programa tenga enemigos, incluso entre algunos paises comunitarios y los que creen que son acciones asistencialistas y paternalistas sin ningún potencial de reinserción laboral, a mi entender, con la que está cayendo, tienen pleno sentido. Sería mejor utilizar los fondos de la UE para otros menesteres mas formativos o productivos…..pero me temo que la coyuntura no tiene fácil solución y, es mas, puede ir a peor.

  

Deja un comentario