Ni inocente, ni culpable

Paula Rey Jiménez – p.rey@alumno.ucjc.edu

No querían que Alberto Contador corriera los Juegos Olímpicos de Londres 2012, esa es una las posibles explicaciones que se pueden dar para la dura sanción que el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), aplicará por dos años al ciclista español.
Además de no poder disputar el Tour de Francia 2012, el Giro de Italia 2012 y los Juegos Olímpicos de Londres 2012, Contador ha perdido el Tour y el Giro del pasado 2010, entre otros muchos títulos.
Ésta ha sido la sentencia del TAS, que reconoce no haber sido capaz de demostrar su culpabilidad, al igual que no ha sido capaz de demostrar su inocencia.
La sustancia encontrada en la sangre de Alberto Contador era clembuterol, una sustancia prohibida en el ciclismo de competición. Según el Organismo Deportivo del TAS, su falta se pudo cometer al ingerir un suplemento alimenticio contaminado, o quizás al ingerir una pieza de carne contaminada como el propio ciclista explica.
Tras numerosas investigaciones se puede afirmar que el clembuterol no produce ningún tipo de mejora en el rendimiento de los ciclistas, pero el mero hecho de detectar este componente, por residual que fuera la cantidad encontrada, ha sido suficiente para retirarle a este ejemplar ciclista español varios de sus títulos, así como la ilusión por disputarlos este año de nuevo. Somos conscientes que toda ilegalidad debe ser castigada, pero también cierto es que para ello antes debería ser probada.
El Presidente del COE, el presidente de la Federación de Ciclismo y otros muchos altos cargos han salido en defensa de Contador, pero parece ser que ya no se puede hacer nada más. Y yo me pregunto, ¿En este siglo XXI no existe ningún medio para probar la culpabilidad de Contador? Es probable que la sustancia ingerida no se pueda volver a detectar en la sangre del ciclista, pero de este modo, no se le deberían arrebatar el resto de títulos que ha conseguido sin ninguna sospecha de dopaje. La Federación Italiana fue la responsable de su inscripción al Giro de Italia de 2010, y además la encargada de probar su legalidad en cada una de las etapas, si el español corrió al igual que el resto de participantes, ¿con qué motivo ahora, dos años después, proceden a retirarle el título?
Después de un año y medio de caso, y con una gran cantidad de dinero gastada en abogados, Contador sigue entrenando, dispuesto a que de nuevo los periódicos franceses tengan que hacerse eco y caricaturizar guiñoles con sus victorias y no con sus acusaciones.
El juicio más largo por dopaje de toda la historia, parece haber llegado a su fin, no obstante son varios los deportistas incapaces de probar su inocencia, desde mi punto de vista el procedimiento de juicio del TAS está mal planteado desde un principio, y el caso de este joven deportista debería ser un punto de inflexión para la regulación legal del deporte.
 
 

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