En un mundo globalizado donde el movimiento de personas de continente a continente es diario, la OMS trata de alertar del riesgo de l
as enfermedades vectoriales en el día que conmemora su fundación en el año 1948. Con el lema “Pequeñas picaduras: grandes amenazas”, el organismo internacional pretende que los ciudadanos conozcamos que” los mosquitos, las moscas, las garrapatas y los caracoles de agua dulce pueden propagar patógenos que provocan enfermedades graves, e incluso la muerte».
Las enfermedades que más se transmiten por esta vía son el paludismo, el dengue, la leishmaniasis y la fiebre amarilla, y son más frecuentes en zonas tropicales, así como en lugares donde las condiciones de saneamiento y acceso al agua potable son insuficientes, teniendo por tanto una mayor incidencia en aquellas poblaciones que viven en situaciones de pobreza.
Sin embargo, la globalización del comercio y los viajes, la urbanización y los cambios medioambientales, tales como el cambio climático, están teniendo gran impacto en la transmisión, haciendo que aparezcan en países en los que antes no existían.
Algunos de los datos más significativos sobre mortalidad de este tipo de enfermedades que señala la OMS son:
- El paludismo, las más mortífera, causó 660.000 muertes en 2010, la mayoría en niños africanos.
- El dengue, cuya incidencia se ha multiplicado por 30 en los últimos 50 años.
La campaña de la OMS tiene como objetivo principal concienciar sobre la amenaza que suponen estas enfermedades, y está dirigida tanto a las sociedades afectadas tradicionalmente, como a países donde estas están haciendo su aparición. Hay que tener en cuenta que más de la mitad de la población mundial corre el riesgo de contraerlas. Por tanto, se debe informar de manera continua sobre las medidas de protección efectivas.
De forma más general, otros objetivos de la campaña consisten en lograr que:
- Las familias residentes en zonas donde hay transmisión vectorial sepan cómo protegerse (dormir bajo mosquiteros de cama, llevar pantalones largos y camisas de manga larga, utilizar repelentes de mosquitos).
- Los ministerios de salud de los países en los que las enfermedades vectoriales constituyen un problema de salud pública tomen medidas para mejorar la protección de su población.
- Las autoridades sanitarias de los países en los que las enfermedades vectoriales empiezan a ser una amenaza colaboren con otras autoridades pertinentes, entre ellas las encargadas del medioambiente, para mejorar la vigilancia integrada de los vectores y adoptar medidas que eviten su proliferación.

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