Hace algunos días, con motivo de las fiestas de La Mercè en Barcelona, la Fundación Alicia organizó un taller en colaboración con la Fundación Fútbol Club Barcelona, y allí que nos fuimos todos los becarios.
Durante cuatro días enseñamos a los niños, a través de nuestro huerto, cómo llegan las frutas al supermercado y la importancia de comer fruta y verdura.
La experiencia fue divertidísima.
En la primera parte del taller hablábamos sobre los deportes que más les gustaban… las frutas que más comían….y, pese a estar en la era de la tecnología, nos sorprendió que lo que más sigue gustando son los juegos típicos del recreo y las frutas muy dulces.
.jpg)
En la segunda parte del taller nos dedicábamos a recoger frutas de los diferentes árboles y arbustos. Debo confesar con bastante tristeza que algunos niños no estaban muy seguros de si las fresas crecían en lo alto de un árbol o a ras de suelo, pero espero que después de este taller no tengan más dudas.

En ultimísimo lugar, pero no menos importante, les invitábamos a que cocinaran un poco con nosotros, una maravillosa brocheta de frutas (por supuesto, antes había que lavarse las manos ¡con jabón mágico!).

Y es que en la simplicidad puede estar la clave del éxito con los niños. En mi opinión que un niñ@ pueda ayudar en las elaboraciones de los diferentes platos es básico para que no vea la comida solo como algo que le ponen en la mesa, sino como un proceso del que puede formar parte y que es muy divertido. Los niños pueden ayudar en tareas muy sencillas en la cocina, que también les ayudarán a familiarizarse con los alimentos “menos deseados” y tratarlos como algo natural, evitando berrinches y pataletas.
En resumen: la educación nutricional es básica para el desarrollo de los niños, pues está directamente relacionada con una mejora en la salud.
Arantxa Perales (Becaria en la Fundación ALICIA)

Deja un comentario