Alumnos ayudantes en TIC

 Información y sensibilización del alumnado en Educación Primaria

 
 
 
 
 
Existe una necesidad imperiosa de revisar los formatos de información, sensibilización y formación del alumnado en materia de uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Niños y adolescentes se inician en el manejo de las TIC cada vez con menor edad, impulsados, entre otras cosas, por el acceso ordinario de aquéllos a dispositivos de última generación con plataformas de entrada en la red cada vez más sofisticadas. No han sido escasos, precisamente, los intentos de las instituciones, padres y educadores de abordar la gestión (control, información, prevención de mal uso y/o abuso…) del acceso a las TIC (Internet, telefonía móvil, ocio digital…) por parte de los menores de edad.  Sin embargo, no parece que estemos acertando con la pista adecuada, ésa que nos permita encontrar el escenario educativo razonable que dé viabilidad al desarrollo de una ciudadanía digital  asentada en principios básicos y valores éticos de comportamiento y relación en el entorno virtual. 

Se han diseñado e implementado no pocas actuaciones, de envergadura y recorrido, pensadas y planificadas con la mejor de las intenciones, y orientadas, de una u otra manera, a poner cierto orden en el escenario de uso de las TIC por nuestros adolescentes, denominados ordinariamente nativos digitales; todo ello en el contexto de una profunda preocupación por la sensación de pérdida de referencia del mundo adulto, inmerso en un marasmo de dudas, desasosiego y desconocimiento sobre lo que ocurre (qué hacen)por qué ocurre (qué impulsa sus conductas) y qué se puede hacer para que, de una vez, tengamos la sensación de coger los mandos de nuestra responsabilidad como educadores en un marco de relaciones y conectividad que no acabamos de comprender. 
 
No parece que estemos acertando del todo, insisto. Puede que nos falte la integración y estabilidad de las propuestas. En otras ocasiones y escenarios, tal vez el temor a actuar por desconocimiento. Y también, no podemos obviarlo, cierta dosis de desidia por abordar una tarea que no acabamos de creernos que verdaderamente nos compete. Al mundo adulto, a los padres, educadores, y, claro, también a las Instituciones. Hemos aprendido que no bastan las charlas aisladas, las conferencias de expertos, o, incluso, la elaboración de materiales divulgativos que ocupan las baldas, ya repletas, de miles de estanterías. No parecen ser suficientes tampoco la invocación al miedo, ligado a la especificación de riesgos o consecuencias  indeseables de comportamientos inadecuados.

Solo abordaremos de manera constructiva este reto cuando lo veamos desde la perspectiva de la tarea educativa, de la responsabilidad compartida que tenemos los adultos por dotar de coherencia y sentido el desarrollo de nuestros hijos, de nuestros pequeños, de nuestros alumnos. La educación es cosa de todos, por supuesto, y cosa de todos es afrontar nuestra labor para ayudar a crecer desde la ética del comportamiento, de la reflexión, de la ayuda mutua, de la solidaridad y el respeto hacia los demás, de la conducta honrada. Y todo ello, en cualquier escenario, sea analógico o digital. 

Sin perjuicio de la responsabilidad de los padres en la tarea de andamiaje y soporte del crecimiento y maduración de los más pequeños, los centros educativos tienen, tenemos, un papel esencial en esta tarea, en este tejido de relaciones y ejemplos que configuran la acción educadora. Y no podemos mirar hacia otro lado.
 
Hemos de actuar. En el marco del desarrollo curricular y, por supuesto, en el contexto de la acción tutorial. La experiencia que a continuación se esboza a modo de síntesis, forma parte de un trabajo desarrollado en el contexto de las Mesas de salud locales, con la participación de la Dirección de Área Territorial Madrid Sur de la Consejería de Educación. tiene un corte experimental, de diseño y desarrollo de buenas prácticas, y recoge la amplia experiencia que, en materia de promoción de la convivencia, vienen desarrollando un buen número de centros educativos, singularmente IES en el ámbito de la enseñanza pública, y no pocos centros concertados. 
 
La experiencia de formar a adolescentes para que ayuden a los más pequeños. Las posibilidades de penetración que tienen las ideas cuando son plasmadas y abordadas por chicos como ellos, pero con más edad y más experiencia (sobre todo en cómo afrontar los riesgos y salir de situaciones embarazosas, o no meterse en ellas), son inagotables.Superiores desde todos los puntos de vista a los resultados de las acciones que llevan a efecto los adultos. El modelo, ya experimentado en numerosos centros educativos, de la creación de equipos de alumnos ayudantes para la colaboración en la prevención, gestión y resolución de conflictos entre iguales es perfectamente válido para el desarrollo de esta iniciativa.

La experiencia aquí esbozada incorpora este marco, trasladando el modelo de formación y ayuda en cascada al ámbito de las TIC y su uso por parte de niños y adolescentes. Implementando un sencillo esquema de  formación para alumnado de 4º curso de la ESO (Guía de ciberbullying), se pretende la configuración de equipos estables de apoyo que desarrollen actividades específicas de sensibilización e información en centros de educación primaria, concretamente en unidades de tercer ciclo de la etapa, sobre los usos y abusos de determinadas las herramientas tecnológicas y, de modo específico, de promoción de sana ciudadanía digital y prevención de comportamientos inadecuados.

En la actualidad, el proyecto está en marcha en el IES Prado de Santo Domingo de Alcorcón (Madrid), con propuestas de desarrollo en CEIPs de la zona. Inicialmente en el CEIP Fernando de los Ríos. Están, asimismo, previstas actuaciones en centros concertados de la localidad, tales como el Alkor, así como en centros de otros municipios, tanto públicos como concertados, como la iniciada en el Colegio Mirasur, de Pinto y la presentada en el IES Satafi, de Getafe.

 

 
 
 
    Profesor Jose Antonio Luengo
 
Licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid. Es especialista en Psicología Educativa y experto en Atención Temprana e Intervención en centros problemáticos. Es Funcionario docente, perteneciente al Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria

En la actualidad, presta sus servicios como Asesor Técnico Docente en la Consejería de Educación. Durante los últimos diez años, desarrolló su actividad profesional en el Defensor del Menor en la Comunidad de Madrid, como Asesor Técnico, Secretario General y, durante los dos últimos años, Jefe del Gabinete Técnico de la Institución. Con anterioridad desempeñó puestos en la administración educativa, como Jefe del Servicio de Educación Infantil y Subdirector General de Centros Públicos de Educación Infantil, Primaria y Especial. Ha sido Profesor Asociado en la Facultad de Educación de la UCM y en la actualidad, y desde hace cuatro años, desarrolla función docente como profesor asociado en la Universidad Camilo José Cela.

Deja un comentario