HABILIDADES DE LOS PROFESIONALES LOGÍSTICOS PARA HACER FRENTE AL FUTURO

Los informes sectoriales realizados por diferentes consultoras líderes en su campo indican que la cadena de suministro está evolucionando en un entorno en el que se pone de manifiesto que no será posible mantener los procedimientos tradicionales durante mucho tiempo. En realidad, se pronostica una inexorable “tormenta perfecta” impulsada por la necesidad de una globalización en la que será necesario un cambio en los patrones de trabajo que vendrá marcado por la incidencia de las tecnologías disruptivas. En este sentido, el informe elaborado por Huthwaite International sostiene que ha comenzado una carrera hacia la consolidación de talento con un conjunto de habilidades colaborativas diversas, capacidad de adaptación y dotes de comunicación, confirmando así lo que en la mayoría de las empresas se viene demandando desde hace ya algunos años.

Evidentemente, un análisis de las nuevas tendencias previstas para los próximos años resulta fundamental a la hora de tratar de diagnosticar las nuevas habilidades específicas para aquellas personas que pretendan supervivir dentro del sector en los próximos años.

Llegados a este punto, parece que la clave para la industria logística global reside en un conjunto de nuevas tendencias entre las que destacan las siguientes:

(a) El desarrollo de la micro-logística inteligente, basada en la presencia de microempresas capaces de conexionar, de una manera eficaz y económica, a los grandes operadores logísticos con otras empresas de menor tamaño situadas en las grandes ciudades.

(b) La aparición de nuevos impuestos ambientales ligados al consumo de energía que también se verán incrementados por otros factores como el consumo de agua, la generación de residuos, las restricciones locales, la huella de carbono o el mercado de derechos de emisión.

(c) El desarrollo de los grandes operadores de comercio electrónico que cuentan con sistemas logísticos altamente optimizados y que necesitan subcontratar operadores logísticos más pequeños para la distribución de última milla sin comprometer su efectividad.

(d) El auge de los nuevos sistemas de distribución basados en tecnologías en pleno desarrollo como son los vehículos autónomos, los drones, la logística compartida, los AGVs, o la aparición de empresas que alquilan su servicio de transporte de manera puntual.

(e) El desarrollo de la inteligencia artificial y los sistemas de producción basados en impresión 3D que impulsarán a la cadena de suministro hacia una automatización avanzada, con la consecuente limitación de los roles humanos a labores de resolución de problemas o soporte directo al cliente.

(f) La aparición de la economía circular, vinculada a la economía colaborativa y al aumento de la automatización puede desembocar en un aumento del autoempleo, en el que las personas pueden convertirse en individuos que contribuyan a la fabricación y distribución local.

Aparentemente, estas tendencias son las que presentarán serias implicaciones para cualquier profesional de la cadena de suministro del futuro y como cualquier cambio brusco, van a requerir ante todo una capacidad de adaptación, más o menos importante, en función de la velocidad con la que se produzca. De modo que la primera habilidad requerida para subsistir en el sector será la capacidad de adaptación y la flexibilidad para afrontar estos cambios.

Sin duda, el factor globalización va a exigir una perspectiva amplia y verdaderamente internacional en todos los planos, desde el idioma a la capacidad de comunicación en entornos multiculturales tanto para grandes como para pequeñas empresas, y especialmente en las situaciones en las que converjan negociaciones complejas, en las que sea necesario abordar los problemas desde diferentes perspectivas.

El conocimiento del sector o de los mercados va a resultar una pieza clave. En un entorno global se requiere una base de conocimientos y habilidades mucho más diversa y holística. El profundo conocimiento de los nichos de mercado va a condicionar la capacidad de negociar o de formar alianzas colaborativas. Si como parece, el desarrollo de la inteligencia artificial y la automatización en la cadena de suministro resulta imparable, los grandes operadores deben contar con profesionales capaces de negociar y generar alianzas con microempresas locales y con numerosos pequeños empresarios que agilicen la producción y las entregas a los clientes finales.

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