Tras el establecimiento de “Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)”, que representan, hoy en día, el mayor compromiso de la historia de la humanidad en la lucha por erradicar la pobreza extrema en el mundo y las desigualdades, muchas personas pensaron que un mundo diferente sería posible para el 2015. En este año finaliza el plazo para cumplir los compromisos y metas que los países miembros de Naciones Unidas se fijaron con los ODM y es momento de realizar balance. Aunque se han logrado avances importantes, los resultados logrados no han sido los deseados. Un ejemplo de ello lo encontramos en los logros alcanzados en materia de desigualdad y erradicación de la pobreza.
Si atendemos al informe “Riqueza: tenerlo todo y querer más” realizado por Oxfam Intermón encontramos que la riqueza mundial se concentra cada vez más en manos de una pequeña élite. El informe predice que para el 2016, el 1% más rico de la población podría concentrar más riqueza que el resto de la población mundial. 70 millones acumularían tanta riqueza como 7.000 millones. Oxfam también revela que las 85 personas más ricas del mundo poseen casi la misma riqueza que 3.500 millones de personas, es decir, la mitad más pobre de la población mundial. Estas 85 personas más ricas eran 388 en 2010, lo que se traduce en que las desigualdades no sólo no están disminuyendo sino que están creciendo espectacularmente.
Según refiere este informe “Esta élite rica ha creado y mantenido su vasta fortuna gracias a las actividades que desarrollan por defender sus intereses en un puñado de sectores económicos importantes, como el financiero y el farmacéutico y de atención sanitaria. Las empresas de estos sectores destinan millones de dólares cada año a actividades de lobby dirigidas a favorecer un entorno normativo que proteja y fortalezca aún más sus intereses. La mayoría de las actividades de lobby que se llevan a cabo en Estados Unidos trata de influir sobre cuestiones presupuestarias y fiscales, es decir, sobre recursos públicos que deberían orientarse a beneficiar al conjunto de la ciudadanía, en lugar de reflejar los intereses de los poderosos lobistas.”
Esta desigualdad no puede pasar desapercibida en un mundo en el que una de cada nueve personas carece de alimentos suficientes para comer y más de mil millones de personas sobreviven con menos de 1,25 dólares al día. Además, el Fondo Monetario Internacional y otros organismos internacionales insisten en que la desigualdad extrema no es un tema que perjudique sólo a los más pobres, sino que provoca daños en el crecimiento económico del conjunto de la sociedad.
Es por ello que Oxfam Intermón hace un llamamiento a gobiernos, instituciones y empresas para que hagan frente a la desigualdad extrema. En 2014 publicó el informe IGUALES: acabemos con la desigualdad extrema. Es hora de cambiar las reglas, donde incluye una lista completa de las recomendaciones de Oxfam a Gobiernos. El informe “Riqueza: tenerlo todo y querer más” continúa la línea iniciada en el informe del 2014 y sigue instando a los gobiernos a que adopten un plan para luchar contra la desigualdad que recoja los siguientes puntos:
– Hacer que los Gobiernos trabajen para los ciudadanos y hagan frente a la desigualdad extrema
– Fomentar la igualdad económica y los derechos de las mujeres
– Pagar a los trabajadores un salario digno y reducir las diferencias con las desorbitadas remuneraciones de los directivos
– Distribuir la carga fiscal de forma justa y equitativa
– Subsanar los vacíos legales en la fiscalidad internacional y las deficiencias en su gobernanza
– Lograr servicios públicos gratuitos universales para todas las personas en 2020
– Modificar el sistema mundial de investigación y desarrollo (I+D) y de fijación de los precios de los medicamentos para garantizar el acceso de todas las personas a medicamentos adecuados y asequibles
– Establecer una base de protección social universal
– Destinar la financiación para el desarrollo a la reducción de la desigualdad y la pobreza, y fortalecer el pacto entre la ciudadanía y sus Gobiernos
Con estas iniciativas, y con el llamamiento a la comunidad internacional para organizar una Cumbre Fiscal Mundial, Oxfam Intermón pretende lograr un mundo más justo y próspero al redistribuir el dinero y el poder de manos de las élites hacia las de la mayoría de los ciudadanos.
Si deseas leer completo el informe realizado por Oxfam Intermón, pincha el siguiente enlace: “Riqueza: tenerlo todo y querer más”
