La actualidad nos impone un ritmo vertiginoso de noticias; lo que hoy es prioritario mañana puede dejar de estar tan presente en los medios de comunicación. Que no se hable tanto de ciertos hechos, no debe ser motivo para que olvidemos cuestiones que suponen una vulneración de los derechos humanos y no tomemos medidas contra ello.
Es por ello que hoy queremos volver a poner el foco de atención en la tragedia de los migrantes y refugiados en el Mediterráneo.
El Mediterráneo es desde hace años la frontera más mortífera del mundo. Esta afirmación está apoyada por datos como los que se exponen a continuación:
– Según la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) en 2014 murieron en el mediterráneo 3.500 personas de las 5.000 personas fallecidas en fronteras de todo el mundo, lo que representa un 70%.
– Según estimaciones de Acnur, la agencia de la ONU para los refugiados, 28.000 es el número de personas que se ha ahogado en los últimos 14 años en el mar Mediterráneo cuando intentaban alcanzar las costas de Europa.
– Según Oxfam Intermón en los cuatro primeros meses de 2015, alrededor de 1700 personas han perdido la vida en el Mediterráneo.
Se trata de una crisis humanitaria que necesita un compromiso, una respuesta inmediata y un plan para impedir que siga creciendo el número de migrantes que mueren al intentar cruzar este mar. No son válidas las medidas tomadas de fortificar Europa y crear vallas más altas. También son insuficientes, según Oxfam Intermón, las medidas adoptadas en la cumbre urgente tras el naufragio de una embarcación frente a las costas de Libia en abril y que supuso más de 700 fallecidos.
No podemos olvidar que muchas de esas personas que arriesgan sus vidas huyen del conflicto y la persecución en Siria (Somalia, Eritrea, Sudán del Sur, Afganistán, etc.) y son candidatos directos al asilo por parte de las autoridades europeas; son la obligación legal de un Estado en el siglo XXI. «Los estados miembros de la UE también tienen que cumplir con la Convención sobre los Refugiados, tanto por su letra como por su espíritu. Los refugiados que huyen de la persecución necesitan vías seguras y legales para solicitar asilo. Esos principios deben ser respetados, no son declaraciones vacías que puedan ignorarse en favor de la construcción de una Europa más fortificada « según palabras de Jaime Atienza, director de campañas de Oxfam Intermón.
Al igual que los miembros de la UE tienen esa responsabilidad, también poseen la de poner en marcha una nueva operación multinacional de búsqueda y salvamento que sustituya adecuadamente a la misión de rescate del Mare Nostrum, que salvó la vida de miles de migrantes y finalizó el año pasado.
No debemos esperar a que haya tragedias con cientos de muertos para volver a actuar, no podemos permitir que los políticos y medios desvíen sus miradas a otras cuestiones cuando hay tantas vidas en juego.
Bajo el hashtag #SOSEurope en Twitter y a través de la página web de Amnistía Internacional podrás seguir las campañas realizadas para frenar que haya más muertes en al mar Mediterráneo.

