El pasado 26 de febrero de este año se recogió en este blog que el año 2015 había sido declarado por la Unión Europea como el Año Europeo del Desarrollo, una oportunidad para explicar a la ciudadanía por qué la ayuda al desarrollo es importante para el conjunto de la humanidad.
En “2015: Año Europeo del Desarrollo” se explicó que la Unión Europea enfocaría cada mes a un tema específico: enero a “Europa en el mundo”, febrero a “Educación”, marzo a “Mujeres y niñas”, abril a “Salud”, mayo a “Paz y Seguridad”, junio a “Crecimiento ecológico sostenible, empleo decente y empresa”, julio a “Niños y Jóvenes”, agosto a “Ayuda Humanitaria”, septiembre a “Demografía y migración”, octubre a “Seguridad alimentaria”, noviembre a “Desarrollo y clima sostenible” y diciembre a “Derechos y gobernabilidad humanos”.
Esta semana se quiere dedicar este espacio a la temática en la que se centra Julio y concienciar a la sociedad europea de la importancia que tienen la infancia y la juventud en materia de desarrollo. Bajo el título “Infancia y juventud” se busca informar, sensibilizar y concienciar de la exclusión, pobreza y vulneración de derechos que sufren miles de niños y jóvenes por el simple hecho de haber nacido en un determinado lugar del mundo y no en otro.
Cuando los líderes mundiales firmaron la Convención sobre los Derechos del Niño, hace 25 años, prometieron garantizar a todos los niños el derecho a la vida, la educación y la salud, a recibir un trato equitativo y a ser escuchados. ¿Han cumplido sus promesas? Nelson Mandela dijo: «Nada muestra mejor el alma de una sociedad que la manera en que trata a sus hijos». ¿Pueden esperar un futuro mejor los niños de hoy? ¿Y los de mañana?
Aunque cada vez se presta mayor atención a estas cuestiones y se han conseguido grandes avances, todavía hay mucho que hacer si se atiende a datos como los siguientes:
• Más de 13 millones de niños mueren cada año por enfermedades directamente relacionadas con la falta de alimentos.
• Cada día, 39.000 niñas menores de 18 años contraen matrimonio.
• Unos 400 millones de niños viven en pobreza extrema en el mundo.
• Actualmente hay entre 250 y 300 mil niños soldados en el mundo, un tercio de los cuales está en África.
• El número de niños trabajando en el mundo es de 168 millones. 85 millones efectúan trabajos peligrosos.
• 58 millones de niños no van a la escuela. La mitad de ellos vive en países afectados por conflictos.
Obtener mejores oportunidades para los niños y jóvenes que más lo necesitan es una inversión que beneficia a todos y nos permite disfrutar de un mundo más estable, pacífico, próspero y equitativo.
Para descubrir más acerca del mundo de la cooperación al desarrollo, sobre las formas posibles de colaboración y para obtener más información sobre “2015: Año Europeo del Desarrollo”, puedes consultar en el siguiente enlace: web del Año Europeo del Desarrollo

