¿Incorporaríais carne de potro a vuestra dieta?
Si vuestra respuesta es negativa, deberíais pensarlo mejor, pues se ha demostrado que esta carne, desde el punto de vista dietético y sanitario, respecto a otras –vacuno, cerdo, cordero y pollo-, ofrece aspectos muy saludables para el consumo humano.
En este sentido, las principales ventajas que ofrece la carne de potro son:
- Menor contenido en grasa, mayor riqueza en glucógeno y valor proteico.
- Supuesto efecto antianémico, por su alto contenido en hierro.
- Fuente importante de fósforo, magnesio, zinc y cobre.
- Comparada con otras carnes, es rica en piridoxina.
- Altos contenidos en ácidos grasos omega 3.
- Dificil transmisora de enfermedades para el hombre.
- Propiedades inmunizantes respecto a la tuberculosis.
- Asimismo, es muy rica en vitamina B, muy tierna y de facil digestion, lo que la hace muy apropiada en dietas dirigidas a niños, deportistas, mayores y personas con anemia.
El Dr. José Javier Pi Barrio, médico especialista en endocrinología y nutrición de la sección de endocrinología y nutrición del Complejo Asistencial de Burgos, nos da otra razón para apostar por el consumo de esta carne: “no produce enfermedades contagiosas para el hombre como la tuberculosis o la triquinosis. Su tubo digestivo no contiene parásitos compatibles con el tubo digestivo humano por lo que esta carne es muy apropiada para preparar recetas como el carpaccio. Y por si fuera poco su precio es menor que el de las que tenemos más costumbre de consumir. Creo que debemos dar una oportunidad a la carne de potro y tenerla en cuenta a la hora de hacer la lista de la compra”.
