APPLE Y LA LOGÍSTICA DE PROVEEDORES

Es reconocido por todos que el principal punto fuerte de la compañía Apple es su capacidad para innovar en productos robustos de alta tecnología a la par que revoluciona el mercado mediante sus campañas de marketing magistrales capaces de poner en jaque a las empresas de la competencia. La multinacional norteamericana, desde sus inicios, ha seguido la cultura de arriesgarlo todo con sus productos, diseños e innovaciones. A lo largo de su andadura ha tenido tantos fallos como aciertos, pero lo que no puede negarse es su capacidad para asombrar a los consumidores de tecnología hasta el punto de saber crear nuevos mercados, ampliar el abanico de su segmento y conseguir una increíble fidelización de sus clientes.

El volumen de ventas conseguido por Apple está basado en una política de producción de alta capacidad soportada en la deslocalización y la asociación con diferentes proveedores, tanto productores como logísticos (incluidas las empresas de la competencia). Para el lanzamiento y distribución de su último producto (IPhone 8), Apple necesita como proveedor de pantallas OLED a uno de sus rivales más feroces, Samsung. Este proveedor es el único capaz de producir el volumen de pantallas OLED necesario para llevar a cabo el lanzamiento del nuevo producto a gran escala.

Apple es conocedor de los riesgos que supone la dependencia de un único proveedor principal en su cadena de suministro y está tratando de adelantarse para evitar que uno de sus principales competidores diezme la campaña de su nuevo producto estrella. La cuota de mercado de Samsung en pantallas OLED supone cerca del 95% del stock mundial, lo que podría suponer una pérdida de ventaja competitiva para Apple mantener su fabricación con tal nivel de dependencia. Por ese motivo, Apple está buscando generar una nueva asociación con otros productores de pantallas OLED para su IPhone 8, pero necesita que sus nuevos proveedores sean competitivos en precio y en volumen, a la vez de que presenten un importante potencial en la tecnología de pantallas aún más avanzadas, como son las basadas en la tecnología micro-LED, que parecen ser las de siguiente generación.

Por este motivo, Apple ha puesto en marcha su maquinaria de toma de decisiones para seleccionar un nuevo proveedor con el que asociarse y que pueda ser lo suficientemente competitivo. En este caso, la multinacional del IPhone parece haber puesto sus ojos en la compañía LG, con la que parece haber llegado a un acuerdo para aumentar su capacidad de producción, a la vez que se constituya en un competidor digno de Samsung. La operación va a requerir una inversión de varios miles de millones de dólares, por lo que Apple está valorando su alianza con el nuevo proveedor, a cambio de una cierta exclusividad tanto en la fabricación de las pantallas OLED como en el desarrollo de la nueva generación de la tecnología micro-LED para la fabricación de productos Apple de nueva generación.

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